Tomar Decisiones Difíciles en 5 Pasos

Cada día tomamos multitud de decisiones pequeñas: qué ropa ponernos, qué almorzar… son acciones casi automáticas en las que apenas reparamos…

No obstante, si para una persona insegura éstas pequeñas dudas pueden ser una pesadilla, podemos imaginar lo que una decisión más transcendental puede provocar: parálisis, ansiedad, pánico.

Cuando no estás seguro de tu valía ni de lo que quieres en realidad, tomar una decisión importante (cambiar de trabajo, tener hijos, dejar a tu pareja…) puede desencadenar una serie de miedos que harán que huyamos de ésta responsabilidad, retrasando la respuesta o intentando que otros respondan por nosotros.

Dudas

Esto no es más que otra consecuencia de nuestras inseguridades y miedos, y para acabar con ellos debemos trabajar en nuestro interior, en nuestra autoestima. De todas formas, hay algunos pasos que pueden ayudarnos a tomar una decisión difícil AHORA. Vamos a ver cuáles son:

1. Ponlo por escrito
Escribir la decisión que debes tomar puede ayudarte a ver las diferentes opciones. Normalmente solo vemos dos salidas: Sí o No. Pero hay muchas más.

2. Lo peor que puede pasar
¿Es una decisión de vida o muerte? ¿Es irreversible? Seguro que no. Decidas lo que decidas, podrás resarcirte más tarde si has cometido un error. Además, aprenderás de tus fallos y en el futuro no volverás a cometerlos.

3. Estar 100% seguro
Nadie puede estar seguro completamente de nada. En toda decisión siempre hay un porcentaje de riesgo, pero también una ganancia. Aunque te equivoques, ganarás en experiencia.
No intentes que otros tomen la decisión por tí; cada uno tiene un punto de vista diferente y nunca podrán ponerse en tu lugar. Debes asumir que es tu responsabilidad, y aunque puedes pedir ayuda, las repercusiones de lo que hagas recaerán completamente sobre tí.

4. Míralo desde fuera
Sopesar algo de una manera objetiva es la mejor solución, aunque siempre es difícil salir de una situación en la que estamos completamente atrapados para mirarla desde fuera… Aquí dos “trucos” que pueden servirte:
– Qué decidirías si no hubiera ningún riesgo: dejando a un lado tus miedos, intenta pensar qué decisión tomarías si no hubiera nada en juego.
– Piensa que estás aconsejando a un amigo: si alguien de tu familia o amigos te hubiera preguntado qué decisión tomar, ¿qué le habrías aconsejado?

5. Plantea un Plan B
Planear una salida si la decisión que tomas no sale como esperabas, puede darte más tranquilidad en éstas situaciones. Así sabrás que pase lo que pase, estarás seguro. Éste plan B, además, puede ayudarte a afrontar situaciones inesperadas no sólo ahora, sino en cualquier momento de tu vida.

Espero que éstos tips te ayuden si estás en una situación difícil. Cuéntame, ¿alguna vez te has sentido en éste tipo de encrucijadas? ¿Cómo lo solucionaste?

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