Cómo convertir tu mente en tu aliada

Nuestro cerebro está diseñado para tomar decisiones de manera automática, ya que si tuviéramos que reflexionar cada una de las acciones que llevamos a cabo (andar, respirar, digerir alimentos, ir al baño, asearnos, y en definitiva… mantenernos vivos…) seguramente nos colapsaríamos.

Ésta “programación” de nuestro cerebro es muy útil para las tareas sencillas, pero cuando se trata de situaciones más importantes, puede suponernos un gran problema; vamos a ver por qué.

marionetaLa mente se basa en la experiencia para crear conexiones que aplicaremos al día a día. Si tuvimos una mala experiencia con un perro cuando éramos niños, o nos inculcaron una determinada manera de ver la vida, la mente recurre una y otra vez a éstos modelos cuando somos adultos.
Éste proceso se realiza de una manera tan automática que no detectamos el pensamiento, sino sólo la emoción que provoca: miedo, rechazo, tristeza…

Una de las herramientas que puede sernos útil para darnos cuenta de algún concepto erróneo es llevarlo al extremo, lo que siempre dará como resultado el absurdo; en el caso de la fobia a los perros, la cadena de pensamientos podría ser:

“TODOS los perros con los que me cruzo están pensando en atacarme.
Cada vez que paso cerca de alguno, podría MATARME.
Los perros son animales peligrosos y prácticamente hay uno en cada familia en todo el mundo.
Da igual si me cambio de barrio, de ciudad, de país; siempre va a haber perros cerca que pueden atacarme.
La única solución es quedarme en casa y no salir NUNCA, así no podrán hacerme daño”.

Éste sencillo ejemplo ilustra un caso claro de sistema erróneo. Pero en la mayoría de los casos, los modelos mentales están tan arraigados y son tan sutiles que no somos capaces de detectarlos, y por tanto, de cambiarlos, por lo que necesitaremos ayuda psicológica para salir de ciertos estados.

Cuando hablamos de conductas, comportamientos, hábitos, costumbre, creencias o paradigmas, también estamos hablando de programas mentales… porque la manera en que nos comportamos en cualquier situación va a depender del programa que previamente hayamos instalado, conscientes o no, en nuestra mente que funciona como una computadora… una computadora biológica.

Y los tenemos ahí, implantados en nuestro cerebro, a través de conexiones neuronales que activan las partes asociadas a una situación determinada, y que hace que actuemos de manera automática.

La mayoría de los programas mentales que tenemos no han sido elegidos por nosotros, sino aprendidos a través de la educación, el ambiente en que hemos crecido, la influencia de las personas que nos educaron y de las que nos rodeamos, y por supuesto, de la propia experiencia de vida.

Y esto sucede por una razón… nuestra mente GRABA cada segundo de nuestra vida, todo lo que va ocurriendo a nuestro alrededor y por supuesto a lo que nos ocurre de manera personal, por medio de esas formaciones neuronales, creando estructuras de neuronas, que al repetirse estos sucesos una y otra vez, se van fortaleciendo creando redes cada vez más fuertes…

Y es así como Nuestra mente funciona básicamente por la identificación de estímulos, la asociación de los mismos y la respuesta automática. Es decir, al repetirse o al asociarse con lo ocurrido anteriormente, se volverán a formar en tu cerebro nuevamente, dando lugar a  una respuesta específica, que le podemos llamar conducta, hábito, emoción, acción, respuesta, reacción, actitud, etc….

Lo más importante que debes recordar es que TÚ no eres TU MENTE. Tu mente es un órgano, un sistema que debe servirte, al igual que tu cuerpo, y eres tú el que toma las decisiones, el que puede alimentar los pensamientos positivos y frenar los negativos, el que puede moldear su realidad sólo con cambiar de actitud. No entres en el juego de los bucles negativos, deja que los pensamientos pasen, como si fueras el espectador de una película, parándote en aquellos que te procuren bienestar.

Para empezar, uno debe partir desde la idea, es decir, a dónde quieres llegar, qué es lo que quieres conseguir, qué deseas alcanzar… sin este primer paso, será imposible que des un segundo, puesto que no tendrás un lugar hacia dónde dirigirte por tanto no tendrás hacia donde caminar. Es decir, no te puedes quedar esperando a que suceda algo en tu vida que cambie algo en ti o en tus circunstancias y que aquello que deseas, incluso sin saber qué es, llegue a tus manos por arte de magia ¿no te parece?

En ocasiones no logramos lo que deseamos porque nos centramos en hacer cosas desde nuestro estado mental en el que nos encontramos en este instante, sin darnos cuenta de que lo primero es empezar por nuestro cambio de mentalidad, primero permitiendo la apertura a los cambios que traerá el camino.

Estamos en constante cambio y evolución, y no siempre nos adaptamos de la mejor manera posible, muchas veces nos resistimos a ese cambio por los miedos a la incertidumbre de lo desconocido para nosotros, por lo tanto, lo primero es comenzar por la aceptación de que habrá cambios y de que los aceptarás con la mejor actitud para seguir avanzando.

Tu Actitud será el siguiente paso… qué actitud debo tomar para alcanzar lo que verdaderamente quiero lograr de la forma más rápida y satisfactoria para mí. Cómo se comporta la persona que ya lo ha alcanzado.

El cambio siempre comienza por ti!!!

3 thoughts on “Cómo convertir tu mente en tu aliada

  1. ¡Gracias Julio! Ésa es la finalidad de éste blog, dejar atrás lo que nos hace daño y construir nuestros sueños. Con esfuerzo y un poco de ayuda, es posible. ¡Bendiciones!

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